jueves, 3 de diciembre de 2009
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La realización de la actividad física en el transcurso de la vida conlleva a un estilo de vida diferente, donde se minimizan los riesgos de enfermedades, se combate al stress desde un bienestar corporal y permite en general al individuo que la practica disfrutar más placenteramente los momentos hermosos que nos brindan los años.
Necesidad de la actividad física en la vida
La vida sedentaria, el distress, ansiedades, angustias y preocupaciones permanentes, entre otras causas, llevan al ser humano a tener un sinnúmero de dolencias y enfermedades las cuales, además de generarle cuadros que en algunos casos pueden ocasionarle la muerte, afectan su calidad y estilo de vida y naturalmente limitando la cantidad de años de vida.
Dicho cuadro se complica aún más cuando el individuo como producto de esa vida o por el tipo de personalidad tiene sobrepeso por un alimentación inadecuada, adicciones al tabaco, al alcohol o ambas, afectando básicamente órganos vitales entre otros como el corazón, hígado y pulmones, vitales para el desenvolvimiento normal de la actividad cotidiana.
La juventud y en edades tempranas de la adultez el individuo no toma conciencia de la gravedad potencial de la situación, porque su estructura física con órganos con pocos años de vida de funcionamiento no le revelan problemas que se van a reflejar más rápidamente en los próximos años.
En esos años por su juventud o el tipo de personalidad se tiene la sensación que “todo se puede” y es entonces que debido a factores propios o por contactos con el entorno deportivo o social, comienzan a ingerir los primeros ingredientes nocivos como ser una alimentación no adecuada, alcohol y tabaco fundamentalmente, y en la época actual se agrega la drogadicción.
En ese contexto generalmente practican una actividad física consistente en eventos puntuales sin una duración que exija al cuerpo de manera que pueda mostrar los problemas potenciales que adolece.
Es en los años posteriores generalmente a fines de la tercer década y comienzo de la cuarta década de vida, el individuo debido a verse una imagen deteriorada o como producto de chequeos médicos de rutina o de otro tipo, toma conciencia de la situación y del problema, aceptando por iniciativa propia, por prescripción médica o consejos de amigos o familiares, o todos a la vez la realización de actividad física para devolverle la plenitud de la vida, y encaminarlo hacia un estilo de vida diferente.
Entendemos por actividad física toda actividad conciente y planificada mediante la cual el individuo pone en funcionamiento la estructura física de su cuerpo, la cual al ser activada mediante el sistema muscular y óseo elimina los perjuicios de la vida sedentaria.
Otra definición extraída de Wikipedia es que la "actividad física" es todo tipo de movimiento corporal que realiza el humano durante un determinado periodo de tiempo, ya sea en su trabajo o actividad laboral y en sus momentos de ocio, que aumenta el consumo de energía considerablemente y el metabolismo de reposo, es decir, la actividad física consume calorías.
Al decir que es una actividad conciente y planificada estamos refiriendo a que la estructura mental debe ser racional y eficiente y constituirse en un complemento necesario, para no causar perjuicios en lugar del beneficio buscado.
Conciente y planificada porque el individuo debe tomar conciencia de sus limitaciones y posibilidades del nivel de realización, como así también de la cantidad, calidad y frecuencia en su realización.
Controles médicos previos
La planificación y el desarrollo de cualquier disciplina deportiva, así sea una rutina diaria o semanal de gimnasia o la práctica ocasional de fútbol entre amigos, tiene que comenzar de a poco y paso por paso, teniendo en cuenta las necesidades y posibilidades de cada uno.
Alguien que después de mucho tiempo comienza a practicar nuevamente un deporte, nunca debe implementar el ritmo o el entrenamiento que lleva adelante algún familiar o amigo que lo hace habitualmente. Cada persona debe conocer sus limitaciones y desarrollar una rutina de acuerdo con sus condiciones particulares.
Después de un largo tiempo de inactividad física, antes de iniciar cualquier práctica deportiva es imprescindible que la persona se someta a un chequeo de salud. Es decir, un control médico sobre una serie de evaluaciones que son las siguientes:
Consecuencias de la inactividad física o de la vida sedentaria
La inactividad física, ese hábito de dejar de utilizar el cuerpo para satisfacer las demandas de su sistema de vida, es un comportamiento contrario a la naturaleza del hombre que trae como consecuencia que el cuerpo se debilite y se fatigue más rápido, aún en actividades de escritorio.
La falta de actividad física o de la vida sedentaria trae como consecuencia:
· El aumento de peso corporal por un desbalance entre el ingreso y el gasto de calorías, que puede alcanzar niveles catalogados como obesidad.
· Disminución de la elasticidad y movilidad articular, hipotrofia muscular, disminución de la habilidad y capacidad de reacción.
· Ralentización de la circulación con la consiguiente sensación de pesadez y edemas, y desarrollo de dilataciones venosas (varices).
· Dolor lumbar y lesiones del sistema de soporte, mala postura, debido al poco desarrollo del tono de las respectivas masas musculares.
· Tendencia a la hipertensión arterial, diabetes, cáncer de colon.
· Sensación frecuente de cansancio, desánimo, malestar, poca autoestima relacionada con la imagen corporal, etc.
Problemas generados por la realización en forma inadecuada.
Las conductas inadecuadas en la actividad física las podemos sintetizar en las siguientes:
1. Realización de un esfuerzo en calidad en un nivel que excede las condiciones estructurales del individuo.
Sobre este punto se debe mencionar el tipo de actividad, el medio utilizado y la intensidad con que se la practique.
El tipo de actividad está vinculado con la personalidad dado que a un individualista le resultará adversa una actividad grupal.
El medio utilizado se refiere a las rutinas realizadas en gimnasios especialmente en cintas deslizantes o en escaladores por la posibilidad de lesiones del tren inferior del individuo, como ser discos vertebrales, caderas, rodillas y talones.
La intensidad está relacionada con el nivel que se la practique, incluyendo en este punto la carga que se asigne a los aparatos en gimnasios, que pueda generar esfuerzos adicionales y la posibilidad de lesiones.
2. Realización de un esfuerzo en cantidad en un nivel que excede las condiciones estructurales del individuo.
Este punto está relacionado con la cantidad de días y horas que el individuo le dedique a la actividad teniendo en cuenta las limitaciones impuestas por otras actividades que no pueden posponerse, p.ej. el trabajo.
3. Realización de la actividad sin la adecuada alimentación e hidratación.
Sobre este punto debemos destacar que la adecuada alimentación e hidratación debe ser relacionada con el nivel de actividad física que se pretende realizar, en cantidad y en calidad. En el capitulo siguiente se verá la estructura de la alimentación.
4. Realización de la actividad sin la adecuada elongación previa y posterior.
En este punto se debe destacar la importancia de una adecuada elongación muscular previa y posterior a la actividad, con el fin de realizarla libre de futuras lesiones por la falta de elasticidad de la estructura muscular. En el capitulo se detallarán los principales ejercicios de elongación a efectuar.
5. Realización de la actividad con existencia de lesiones, enfermedades o dolencias no subsanadas.
La realización de la actividad física con existencia de lesiones no tratadas o no subsanadas traerá aparejada la complicación de la misma y un efecto negativo que repercutirá en el futuro, limitándolo o impidiéndole realizarla en el transcurso de los años.
6. Realización de la actividad sin una adecuada planificación.
Este punto es obvio, porque una inadecuada o inexistente planificación no permitirá la eficiencia de la actividad y propende a la producción de lesiones.
La práctica de la actividad en forma sistemática y regular debe considerarse un elemento significativo en la prevención, desarrollo y rehabilitación de la salud.
En general, los efectos benéficos de la actividad física se pueden ver en los siguientes aspectos:
1. Orgánicos: aumento de la elasticidad y movilidad articular. Mayor coordinación, habilidad y capacidad de reacción. Ganancia muscular la cual se traduce en aumento del metabolismo, que a su vez produce una disminución de la grasa corporal (Prevención de la obesidad y sus consecuencias).
.Aumento de la resistencia a la fatiga corporal (cansancio).
. A nivel cardíaco: se aprecia un aumento de la resistencia orgánica, mejoría de la circulación, regulación del pulso y disminución de la presión arterial.
. A nivel pulmonar: se aprecia mejoría de la capacidad pulmonar y consiguiente oxigenación.
2. Desarrollo de la fuerza muscular que a su vez condiciona un aumento de la fuerza ósea (aumento de la densidad óseo-mineral) con lo cual se previene la osteoporosis. Mejoría de la posición corporal por el fortalecimiento de los músculos lumbares. Prevención de enfermedades como la Diabetes, la Hipertensión Arterial, la Osteoporosis, Cáncer de Colon, lumbalgias, etc.
.A nivel cardiovascular: disminuye la frecuencia cardiaca y la presión arterial, mejora la eficiencia del funcionamiento del corazón y disminuye el riesgo de arritmias cardiacas (ritmo irregular del corazón).
.A nivel pulmonar: aumenta su capacidad, el funcionamiento de alvéolos y el intercambio de gases, y mejora el funcionamiento de los músculos respiratorios.
. A nivel metabólico: disminuye la producción de ácido láctico, la concentración de triglicéridos, colesterol y LDL (colesterol malo), ayuda a disminuir y mantener un peso corporal saludable, normaliza la tolerancia a la glucosa (azúcar), aumenta la capacidad de utilización de grasas como fuente de energía, el consumo de calorías, la concentración de HDL (colesterol bueno) y mejora el funcionamiento de la insulina.
. A nivel de la sangre: reduce su coagulabilidad .
.A nivel neuro-endocrino: disminuye la producción de adrenalina (catecolaminas), aumenta la producción de sudor, la tolerancia a los ambientes cálidos y la producción de endorfinas (hormona ligada a la sensación de bienestar).
. A nivel del sistema nervioso: mejora el tono muscular, los reflejos y la coordinación.
.A nivel gastrointestinal: mejora el funcionamiento intestinal y ayuda a prevenir el cáncer de colon.
. A nivel osteomuscular: incrementa la fuerza, el número de terminaciones sanguíneas en el músculo esquelético, mejora la estructura, función y estabilidad de ligamentos, tendones y articulaciones, previene la osteoporosis y mejora la postura.
.A nivel psíquico: incrementa la capacidad de fuerza de voluntad y de autocontrol, disminuye la ansiedad, el estrés, la agresividad y la depresión, estimula la creatividad, la capacidad afectiva y mejora la memoria y autoestima de la persona.
3. También la práctica regular del ejercicio conlleva a hábitos sanos de alimentación, disminuye la percepción del esfuerzo físico, mejora la resistencia.
4. Estudios científicos han demostrado su efecto positivo en la prevención del cáncer de seno y como ayuda en el tratamiento del tabaquismo.
Es decir que el deporte regular causa cambios en el estilo de vida de la persona. Previo al inicio de un programa de ejercicio es importante realizar una especializada valoración médica con el fin de conocer el estado de salud de la persona, conocer los requerimientos, protecciones y demandas del deporte e investigar factores de riesgo para lesiones.
Recuerde la practica regular de ejercicio lo conducirán a una vida sana, antes de comenzar un practica del ejercicio es necesario asesorarse de un profesional.
Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Actividad_f%C3%ADsica"
Categorías: Wikipedia:Wikificar deporte | Deporte y salud
Deporte y Educación Física componentes de una actividad física planificada.
El término actividad física incluye:
Hay que entender deporte como actividad física reglamentada y con un soporte social importante.
De la definición extraída de Wikipedia, la educación física es una disciplina pedagógica que basa su intervención en el movimiento corporal, para estructurar primero y desarrollar después, de forma integral y armónica, las capacidades físicas, afectivas y cognitivas de la persona, con la finalidad de mejorar la calidad de la participación humana en los distintos ámbitos de la vida, como son el familiar, el social y el productivo. Actualmente pues, la educación física es una necesidad individual pero también social.
Ambos conceptos confluyen en actividades adecuadamente planificadas.
Por el contrario, el abuso de la actividad física sin planeación y vigilancia puede ser destructivo. Desde envejecimiento celular prematuro, desgaste emocional y físico, debilitamiento del sistema inmunológico entre otros
Alimentación e hidratación
Sobre este punto debemos destacar que la adecuada alimentación debe ser relacionada con el nivel de actividad física que se pretende realizar, en cantidad y en calidad.
El individuo en su vida diaria puede o no llevar una adecuada alimentación relacionada con su actividad específica.
Pero eso no significa que necesariamente deba tener por ello una adecuada alimentación para realizar la actividad física.
La dieta ha de ser equilibrada y ajustada a las necesidades de cada deportista, al tipo y duración del ejercicio, previa, al momento (entrenamiento o competición) y posterior como así también acorde a las condiciones en las que se realiza.
¿Cómo cubrir las necesidades nutritivas?
Hidratos de carbono. Son los que mayor presencia deben tener en la dieta del deportista. Nuestro cuerpo los acumula en forma de glucógeno en el músculo y en el hígado. Las reservas son limitadas; se agotan hora y media o dos horas después de comenzar el ejercicio intenso, de ahí que la dieta deba aportar cantidad suficiente de carbohidratos para restituir las pérdidas y evitar la fatiga temprana.
Son fuente de carbohidratos: cereales (pan, arroz, pastas, cereales de desayuno, galletas, etc.), legumbres, patatas, frutas, lácteos azucarados, bebidas para deportistas y dulces.
En ocasiones se recurre a medidas que incrementan las reservas de glucógeno, conocidas como "sobre compensación" o "sobrecarga de carbohidratos". Para conseguirlo, inicialmente se instaura una dieta pobre en carbohidratos junto con un entrenamiento fuerte, lo que reduce al mínimo las reservas de glucógeno. A continuación y durante tres días, se aplica una dieta de alto contenido de carbohidratos con un entrenamiento ligero y por último, se aconseja una ingesta elevada de carbohidratos en el día de la competición.
Grasas. Conforme se van agotando las reservas de glucógeno, el organismo las emplea como principal combustible energético en pruebas deportivas de larga duración. Las cantidades que debe aportar la dieta de estos nutrientes, en periodo de entrenamiento, son las que se recomiendan a la población general, con un predominio de las grasas insaturadas (aceites, frutos secos o pescado azul) sobre las grasas saturadas (lácteos completos, nata, mantequilla, carnes grasas y derivados, vísceras y repostería industrial).
Proteínas. Las necesidades proteicas de los deportistas son ligeramente superiores a las de las personas sedentarias, debido a un mayor desgaste, a una mayor masa muscular y a la utilización de parte de la mismas como combustible energético. Los alimentos proteicos que se incluyen en la alimentación diaria son suficientes para cubrir estas necesidades sin necesidad de recurrir a suplementos que acarrean problemas de salud (desmineralización, sobrecarga renal…).
Vitaminas y minerales. Si la dieta es equilibrada, variada y adecuada, incluye cantidad suficiente de vitaminas y minerales. Sólo se pautarán suplementos en casos específicos y de mano de un profesional.
La hidratación. Con la práctica de ejercicio físico aumenta la sudoración para equilibrar la temperatura corporal y se pierden agua y electrolitos. Si el organismo está hidratado, el rendimiento, la velocidad y la resistencia física no se verán afectados, ni habrá riesgo de hipertermia (temperatura corporal mayor de 39º centígrados). Las necesidades de líquidos dependen de la duración e intensidad del ejercicio y de las condiciones climáticas (temperatura y humedad). Lo adecuado es aportar bebidas a una temperatura de entre 9-15ºC, beber líquidos (bebidas isotónicas o agua de mineralización débil) media hora antes, durante y al acabar el ejercicio.
Tipos de dietas
Entrenamiento
Resulta fundamental respetar cada día el número de comidas, su composición y los horarios. Se recomienda distribuir la alimentación en cinco tomas: desayuno, comida y cena y un almuerzo o merienda al menos una hora antes del entrenamiento. La comida fuerte previa al entrenamiento deberá realizarse al menos 3 horas antes del mismo. La dieta diaria puede incluir: 250 gramos de pan integral, un litro de lácteos bajos en grasa, 130 gramos de carne ó 150 gramos pescado ó 2 huevos, 350 gramos de fruta fresca y 250 mililitros en zumo y 50 gramos de fruta seca, 200 gramos de pasta o arroz (cocido) ó 200 gramos de patata, aceite de oliva y otras grasas como la margarina o mantequilla, 30 gramos de miel o azúcar y 40 gramos de frutos secos.
Competición
La dieta de competición abarca los tres días previos y el día de la competición. Los días previos el deportista tiene mayor motilidad gastrointestinal debido al estrés que le supone competir, lo que se asocia a diarrea.
Conviene que durante esos días la comida sea rica en carbohidratos y pobre en grasas y fibra, para mejorar su tolerancia, reducir la diarrea y la mala absorción de nutrientes.
La comida deberá realizarse 3 horas antes de la prueba para asegurar un adecuado vaciado gástrico, optimizar las reservas de glucógeno y conseguir unos niveles de glucosa en sangre normalizados. Recomendaciones generales:
Incluir una buena ración de arroz o pasta y evitar la legumbre y las ensaladas en la comida previa a la prueba.
Disminuir el aporte proteico para facilitar la digestión. Preferir el pescado blanco a la carne y acompañarlo de patatas al vapor o al horno. Sustituir el pan integral por pan blanco.
Incluir como postre yogur natural, tomar zumos en lugar de fruta fresca.
Asegurar un adecuado aporte de líquidos.
Una hora antes de la competición, conviene ingerir bebidas isotónicas, pan o galletas.
Durante la competición, sólo se debe aportar alimentos en los deportes de larga duración (carreras, ciclismo, etc.).
Recuperación
Destinada a recuperar las reservas de glucógeno. Se han de tomar alimentos y líquidos en los 15 primeros minutos tras la prueba, momento en el que el organismo asimila con mayor rapidez los nutrientes ingeridos, sobre todo los carbohidratos. Dicha toma debe aportar entre
Después, cada 2 horas, se aconseja tomar unos 50 gramos de carbohidratos (125 mililitros de zumo, 30 gramos de galletas y una fruta).
En ocasiones será preciso recurrir, bajo el control de un especialista, a suplementos de aminoácidos y antioxidantes -que aceleran la recuperación muscular- especialmente si se practican deportes de mucho desgaste (maratón, triatlón, ciclismo, etc.).
Coste energético de la actividad
Deportes de fuerza (levantadores de pesas, lanzadores en atletismo, etc). Un circuito de fuerza y resistencia de 2 horas tiene un coste energético de cerca de 1.000 calorías.
Deportes de resistencia (maratón, ciclismo, triatlón…). Se requiere de un gran volumen de entrenamiento semanal. En una maratón se puede llegar a consumir 2.800 calorías, en una etapa ciclista de 5 horas unas 4.800 y en una marcha montañera de 6 horas, en torno a 2.100 calorías.
Deportes de equipo (fútbol, baloncesto…). En un partido de fútbol se pueden llegar a consumir hasta 1.800 calorías, ya que exige resistencia y velocidad.
Tipo de calzado y elección del terreno
Es importante el buen calzado y normalmente tendemos a extender la vida útil de una zapatilla, no teniendo en cuenta el rendimiento, la comodidad, la amortiguación y los apoyos del pie.
Es importante saber cual es el calzado que más convenga, y en este sentido debemos dejar de lado el diseño y los colores, para pensar en el tipo de terreno donde se van a utilizar y la contextura del pie.
Si la actividad se desarrollará en gimnasios y al aire libre se recomienda tener un par para ambos tipos de terreno.
En general se recomienda tener varios pares de zapatillas, considerando los siguientes factores: tipo de actividad, superficie y distancia.
Elección del calzado
En una actividad p. ejemplo correr cada vez que damos una zancada en nuestra carrera todo nuestro cuerpo en general sufre un impacto en los pies, piernas, columnas, etc.
Se hace mención de correr puesto que en ella es donde tiene mayor incidencia la elección de un calzado adecuado precisamente por la posibilidad de lesiones que potencialmente puede generar el impacto reiterativo, mientras que la mayor parte de la actividad física al no generar impacto reiterativo se minimiza la posibilidad de tal lesión.
Por ejemplo en una carrera de
Uso de plantillas adicionales
Debido a muchos factores entre ellos el mejoramiento de la estabilidad al correr, el comienzo del entrenamiento después de una lesión o por sobrepeso del corredor, se hace necesario en muchas oportunidades reemplazar la plantilla del calzado por otra generalmente prescripta por el profesional traumatólogo u el ortopedista que permiten absorber más adecuadamente el impacto o bien mejorar la estabilidad.
Generalmente estas plantillas diseñadas con material especial son de fácil adaptación al pie del corredor.
Elegir un buen terreno
En cuanto al terreno, el mejor, en que se refiere a absorción de impacto es la tierra de los parques.
Las calles y aceras son terrenos demasiado duros y por lo tanto no absorben el impacto, mientras que la arena de la playa constituye un terreno demasiado blando en donde si bien se absorbe impacto sobremanera se pierde estabilidad, pudiéndose provocar también lesiones en tobillos y rodillas.
Elección del calzado adecuado
El calzado ideal tienen que ser capaz de amortiguar bien los impactos, proporcionar estabilidad, sujeción y además adaptarse a la forma de correr, y muchas veces, que en el transcurso del uso de un calzado, por su mala elección es posible la aparición de molestias y a veces lesiones,.
El calzado adecuado debe considerar además el tipo de pisada según se trate de un corredor pronador, neutro o supinador.
La pisada del corredor
Hay tres tipos de corredores: pronadores, neutros y supinadores.
1. Pronador
La característica del pie pronador consiste en un derrumbamiento del pie hacia la zona interna del mismo. Al correr los tobillos tienden a girar hacia dentro, es bastante común, y de hecho es una amortiguación natural con la que se defiende el cuerpo.
La pronación es un efecto fisiologico y necesario con el que el pie disipa parte de la carga que recibe en cada paso para adptarse a las irregularices del terreno y si no fuera por ese movimiento probatorio nuestros pies sufrirían lesiones.
Cuando esa pronación está aumentada por encima de los parámetros fisiológicos, en ese caso hablamos de corredor pronador, padeciendo ese problema un 50% a un 60% de los corredores .
2. Neutro
Significa que los tobillos no tienden a girar ni hacia el interior del pie ni hacia el exterior cuando uno corre.
El pie normal o fisiológico es aquel cuyo apoyo comienza por la parte externadel tobillo ejerciendo a continuación una discreta pronación por parte del mediopié y despegando el antepié entre el 1º y 2º metatarsiano. El apoyo medio del pie ha de corresponder a un tercio del ancho de la huella plantar.
Aproximadamente un 40% de los corredores tienen pie neutro.
3. Supinador
Entendemos por supinación el efecto contrario a la pronación, es decir cuando hay una ausencia o disminución del efecto probatorio fisiológico, ofreciendo un apoyo por la parte externa del pie. Se trata de un pie muy estructurado y con poca movilidad con una bóveda plantar aumentada y el tobillo hacia fuera.
Esta alteración es poco frecuente y aproximadamente el 10% de los corredores son supinadores y a menudo se confunde con el desgaste excesivo de la zona externa del talón.
Los supinadores comprimen y desgastan sus zapatillas a todo lo largo de los bordes externos y no sólo en la zona del talón.
Influencia de la personalidad en la actividad física
Según Gordon Allport la personalidad es "la organización dinámica de los sistemas psicofísicos que determina una forma de pensar y de actuar, única en cada sujeto en su proceso de adaptación al medio".
El temperamento sanguíneo se caracteriza por un tono vital alegre, con una gran capacidad para superar los problemas y ver el lado bueno de las cosas. Son personas tolerantes y que se adaptan con facilidad a situaciones nuevas. Se entusiasman con facilidad, pero son relativamente superficiales, y pasan rápidamente a interesarse por otra cuestión. A veces son frívolos e irreflexibles, inconstantes y volubles. Son personas con una gran facilidad para las relaciones sociales, activos y generalmente con dotes para la comunicación en todas sus vertientes. Suelen derrochar seguridad y optimismo, por lo que, a menudo, se comportan de forma poco prudente e incluso con temeridad.
Los flemáticos son personas ecuánimes y equilibradas, aunque pueden caer con cierta facilidad en la indiferencia o el escepticismo. Suelen ser comprensivos, pacientes, tolerantes, constantes y prudentes. No se precipitan a la hora de tomar una decisión, por lo que tradicionalmente se les consideraba «de sangre fría». A veces son excesivamente lentos en sus reacciones e incluso son incapaces de tomar una determinación. Pueden dar la sensación de que no tienen interés por nada, y a veces dependen demasiado de los demás. Tienen cierta dificultad para adaptarse a situaciones nuevas.
Los coléricos son apasionados y se entusiasman con facilidad. Viven sus experiencias con profundidad y suelen ser muy constantes. Son personas que destacan por su gran tenacidad y por estar muy seguros de sí mismos. Se irritan con mucha facilidad, produciéndose explosiones de cólera por estímulos de poca relevancia, ya que, a menudo, pierden el autocontrol. Son intolerantes e incluso despóticos.
Los melancólicos se caracterizan por ser personas serias y responsables, con un gran sentido del deber. Viven sus experiencias con profundidad y suelen tener intensa vida interior. Generalmente son personas bastante sensibles y afectuosas, aunque a veces no se les note. Tienen un alto sentido de la fidelidad, se preocupan con facilidad y tienden a ser escrupulosos. Suelen ser poco seguros, con tendencia a la angustia, la tristeza, el pesimismo, a los sentimientos de culpa y de inferioridad. Se enfadan con facilidad, ya que son muy susceptibles y desconfiados. Se adaptan con cierta dificultad y suelen evitar las relaciones sociales, prefiriendo, muchas veces, la soledad.
Existen muchas más clasificaciones para los diversos tipos de personalidad. lung aportó una muy interesante, que divide las personalidades en introvertidas y extravertidas.
Los introvertidos estarían muy volcados hacia sí mismos, muy atentos a lo que ocurre en su interior. Son personas muy individualistas, muy críticos con las costumbres y normas sociales, con poca capacidad de adaptación y desconfiados. Son propensos a las neurosis y a los trastornos por ansiedad.
Los extrovertidos están más volcados hacia el mundo exterior. Se adaptan mejor a los cambios y son más sociales; a veces dependen excesivamente de las tradiciones y convencionalismos. Actúan en razón de las circunstancias del momento y sus leyes morales coinciden con las que tiene la mayoría de la sociedad en ese momento. Suelen ser más prácticos que idealistas. Tienen una mayor propensión a padecer trastornos de tipo histérico y a las toxicomanías.
Existen tantos tipos de personalidad como rasgos se pueden describir en la misma. Podemos hablar de dominantes y dependientes, seguros e inseguros, equilibrados y desequilibrados, autoritarios y tolerantes, activos y asténicos, teóricos y prácticos, sensibles e indiferentes, impulsivos y reflexivos, optimistas y pesimistas, interesados y desprendidos, altruistas y egoístas, coléricos o templados y un largo etcétera.
En términos generales, es muy difícil encontrar personas que pertenezcan claramente a un tipo de personalidad de entre las clasificaciones descritas; generalmente no existen tipos «puros» de personalidad, sino tipos «mixtos», es decir, que tienen características propias de uno o más tipos o subtipos, ya que, al fin y al cabo, la personalidad es una característica puramente individual, en la que pueden existir rasgos comunes en unas personas especto a otras, pero sin que se produzcan dos exactamente idénticas.
Cada personalidad es todo un mundo distinto e inabarcable.
www.proyectopv.org/2-verdad/tiposdeperpsiq.htm
De lo descrito precedentemente se deduce que en la práctica de la actividad física debe influir necesariamente la personalidad del individuo que la practica máxime para su continuidad en el tiempo y su realización en forma eficiente.
Este es un tema poco abordado en el momento no sólo de efectuar la actividad sino también en la elección del tipo de deporte que se pretenda realizar afectando entre otros la constancia del individuo, su tendencia a realizarla individual o en grupos y la facilidad de adaptarse a cada situación por la forma de sobrellevar las dificultades que se puedan plantear en la tarea en cualquier estrado de la misma.
La actividad física como antídoto contra el stress
Mantenerse en forma es importante para controlar el stress, pasando a ser fundamental para quienes tienen un trabajo sedentario.
Si se encuentra en buena forma física, no sólo estará más contento y motivado, sino probablemente más despierto.
Hacer ejercicio habitualmente mejora el funcionamiento del corazón, fomenta la actividad pulmonar, mantiene en buen estado la circulación, reduce la tensión arterial y el nivel de colesterol, y fortalece el sistema inmunodefensivo.
El ejercicio le protegerá de las enfermedades cardíacas y le ayudará a vivir más años; además relaja los músculos en tensión y reduce la fatiga debida al stress.
Cuando hacemos ejercicio, nuestro organismo produce unas hormonas, las endorfinas, que actúan como antidepresivos naturales y consiguen que nos sintamos bien.
El ejercicio mejora tanto la apariencia física como el concepto de uno mismo, da seguridad y energía. Además distrae de las exigencias de la vida diaria.
Un corazón sano
Hacer ejercicio con regularidad fortalece todos los músculos, incluido el corazón el cual gana robustez y eficiencia, y es capaz de bombear mayor cantidad de sangre en cada latido.
Un corazón normal bombea aproximadamente un litro de sangre por minuto a los músculos cuando el cuerpo está en reposo, y doce cuando hacemos ejercicio. En estado de reposo, muchos de los más destacados deportistas del mundo tienen un pulso de solamente cuarenta latidos por minuto.
En contraste, el pulso de una persona que no esté en forma puede llegar a los noventa o cien latidos incluso cuando descansa.
Otro factor que indica si se tiene un corazón sano es la velocidad a la que el pulso recupera la normalidad después de hacer ejercicio. Una persona que suele hacer deporte tarda un minuto, pero alguien que no esté acostumbrado al ejercicio puede tardar hasta cinco minutos.
Factores determinantes de estar en forma
Tres factores determinan si se está en forma: la resistencia, la flexibilidad y la fuerza. Conseguir un buen nivel en los tres es la clave del bienestar y de la salud.
Preferencia de la actividad aeróbica para estar en forma
Las actividades físicas que se pueden realizar sin pausas durante un mínimo de doce minutos, como ir en bici o correr son ejercicios aeróbicos. Es el mejor tipo de actividad para conseguir una mejora física en general y en especial del corazón, los pulmones y los músculos.
El ejercicio anaeróbico, consistente en esfuerzos musculares intensos de corta duración ej, squash, no ayuda tanto a mantener la buena forma física.
Empiece con un programa moderado para ponerse en forma y, de forma gradual, vaya introduciendo el ejercicio en su actividad diaria.
Bájese del autobús una parada antes y vaya andando lo que quede de camino o utilice las escaleras en lugar del ascensor.
Lo ideal sería hacer entre veinte y treinta minutos de ejercicio dos o tres veces a la semana e ir aumentando lentamente la intensidad. Antes de empezar caliente los músculos con unos estiramientos.
Haga ejercicio hasta que se sienta cansado, no agotado, y nunca haga caso omiso del dolor, es la forma que tiene su cuerpo de decirle que pare.
Deje pasar al menos una hora después de comer antes de hacer cualquier tipo de ejercicio.
Coordinación cuerpo-mente
La mente puede tener gran influencia para empujar nuestros cuerpos más allá del límite.
Desgraciadamente, la mayor parte de nosotros por lo general experimentamos esto en una forma negativa. Mientras que la mente nos aleja de una determinada forma de proceder, nos distraemos en actividades improductivas o destructivas.
En las carreras tal negatividad puede llevarnos a creer que no somos capaces de conseguir nuestros objetivos.
Cuando logramos que el cuerpo y la mente trabajen conjuntamente, nos damos cuenta de que competimos mejor que un corredor más fuerte, pero a quien le hace falta esta integración cuerpo/mente.
Al igual que un equipo con buen trabajo de conjunto puede derrotar a un equipo con destacadas individualidades sin sincronización, usted será capaz de dar mejor rendimiento que otros que pueden ser "capaces" en los pormenores, pero que no lo hacen trabajar en conjunto.
. Causas de las lesiones más frecuentes que se producen durante la actividad física
1. Técnica incorrecta
La causa más común de todas es la de la técnica incorrecta en los ejercicios. Una mala técnica puede desagarrar un músculo o alguna fibra más rápido de lo que te imaginas. Un simple mal agarre de la barra puede hacer que te lesiones al instante.
Cada cuerpo es un mundo pero todos puedes mover los brazos y las piernas de una manera, y más si estás trabajando con pesos elevados. Por tanto, es imprescindible que cuides la técnica y te vuelvas un perfeccionista en este aspecto y no sólo subas de peso y la descuides, porque el resultado será, tarde o temprano, una lesión.
2. Demasiado peso
Usar pesos elevados incrementa el riesgo de lesión, ya que es más difícil controlar pesos elevados que pesos más bajos, ya que la barra con el peso seguirá obedeciendo las leyes de la gravedad y tenderá a ir al suelo. Cualquier cosa que esté en su trayectoria hacia el suelo está en peligro.
3. Mal compañero de entrenamientos
Si llevas entrenando lo suficiente, llegas a un punto en el que necesitas un compañero de entrenamientos para un cierto número de ejercicios, incluyendo el press banca y las sentadillas. Cuando las haces duras, a veces te saltas una repetición, y no pasa nada con eso si no lo haces mucho, ya que significa que estás trabajando al límite. Pero, cuando entrenas duro, necesitas un compañero competente, que sepa cuándo vas a fallar y por tanto cuándo necesitas ayuda. Hay momentos en que es necesario un leve toque en la barra para completar una repetición que no harías si no estuviese esa persona. Tu compañero, por tanto, debe estar al tanto de ti y no ponerse a bromear con los amigos y a ligar con las chicas del gimnasio.
4. Uso incorrecto de las trampas y de las repeticiones forzadas
Las trampas y las repeticiones forzadas son técnicas avanzadas que permiten a un levantador de pesas trabajar más allá de lo normal. Llegado al fallo, el músculo está literalmente forzado a crecer (algunos discutirán esto...). Cuando no se ha puesto el peso que se debería, un poco de trampa o una repetición forzada puede que hacer que la barra se levante lo suficiente, pero también puede hacer que te desestabilices y que tenga que venir un compañero a rescatarte.
Está probado que estas repeticiones funcionan, pero son peligrosas. En cuanto usas el momento para ganar velocidad y así poder levantar más peso de lo que realmente puedes cuando usas una técnica impecable, sufres el riesgo de lesión. Para suavizar este problema, puedes meter sólo un poco más peso del que puedes, pero sólo un poco más o puedes pedir ayuda a alguien del gimnasio por si acaso la necesitas.
5. Se entrena muy a menudo
Como se pueden relacionar el sobreentrenamiento y las lesiones? El sobreentrenamiento hace que el nivel de fuerza y el condicionamiento físico baje en general, y haciendo más lento el progreso de crecimiento muscular (a veces incluso se llega a no crecer nada). Además interviene en la recuperación del sistema nervioso y de los músculos, y las reservas de glucógeno son nulas. Cuando esto pasa, el riesgo de lesión es mayor... Por tanto, para reducir esto, acorta el número de series con el que trabajas y no entrenes durante más de una hora.
6. No se hacen estiramientos
Estirarse es diferente de calentar. Si se hace correctamente, un estiramiento ayuda a relajar y hacer más flexible un músculo después del calentamiento y antes y después de un entrenamiento de pesas. Como resultado del calentamiento y del estiramiento, los músculos están activos y el sistema nervioso en alerta y por tanto más resistente a una lesión. Además, el estirar entre series ayuda a crear masa muscular porque se fomenta la circulación e incrementa la elasticidad de las fibras del músculo. Por último, si haces estiramientos específicos al final del entrenamiento, eliminas casi en su totalidad las agujetas del día después.
7. No se calienta como se debería
Un calentamiento es un ejercicio de altas repeticiones y baja intensidad para incrementar el flujo de sangre a través del cuerpo. Este rápido pero ligero movimiento incrementa la temperatura del músculo que se va a trabajar y reduce la viscosidad de la sangre y promueve la flexibilidad y la movilidad. Cómo? Todo el mundo sabe que un músculo caliente con sangre pasando a través de él es más elástico que uno frío y rígido. Formas de calentamiento pueden ser la bicicleta, correr, nadar, etc.
Se debe calentar durante 5-10 minutos antes de estirar. Si se elige un calentamiento de repeticiones alta, se debería hacer 25 repeticiones con un peso ultraligero y sin parar de sentadilla, curl tumbado, extensión de piernas, press banca, y curl bíceps. Si se hace una serie de cada una sin descanso, será mejor el calentamiento. Esto se puede hacer en menos de 5 minutos y calienta cada uno de los grupos musculares del cuerpo.
8. Series Negativas
Las repeticiones negativas es una de las técnicas más difíciles y peligrosas del levantamiento de pesas (aunque también muy estimulante para el crecimiento muscular). Que hace que las series negativas sean tan peligrosas? El peso que puedes hacer con las negativas será un peso con el que no puedas hacer el levantamiento tu sólo...y eso perjudica al sistema muscular y nervioso. En las negativas se suele levantar un 130% del máximo que podemos utilizar y entonces necesitas un compañero serio y fuerte también. Además, si las negativas acaban siendo muy duras, ese mismo compañero tendrá que levantar casi todo el peso él solo, y eso es mucha responsabilidad, y entonces el riesgo de lesión es bastante alto.
9. Entrenamiento malo
Si entrenas duro y pesado de forma continua, es más probable que te hagas daño. Se relaciona de nuevo con la salud en general. Cuando estás definiendo no hagas negativas ni utilices pesos cerca de tu máximo y repeticiones bajas, ya que la alimentación no te permitirá manejarlos con soltura. Reserva esos entrenamiento para etapas en las que estés comiendo mucho más. Durante las épocas de definición se tenderá a tirar menos peso, lo cual no quiere decir que los entrenamientos dejen de ser intensos, solo que se baja el peso y ya.
10. Falta de concentración
Si estás distraído, preocupado cuando entrenas, eres más propenso a sufrir una lesión. Si ves un a un culturista entrenar, una cosa de la que te darás cuenta es de su nivel intenso de concentración.
Esto se va consiguiendo con el paso del tiempo. El atleta sistemáticamente desarrolla una lista mental que le permite concentrarse al 100% con lo que está haciendo en cada momento. Es más, un nivel alto de concentración significará que puedes levantar más peso, lo cual significará más crecimiento. Sin embargo, más peso también puede significar que te lesiones si no le prestas atención.
Como habrán leído es mas fácil de que lo pensábamos lesionarnos por no prestar atención a detalles tan insignificantes como por ejemplo el estiramiento, el calentamiento, la falta de concentración. Esta última creo, a mi parecer es la más frecuente porque muchos van al gym a hacer relaciones públicas en vez de entrenar como deben, o en su defecto, están pendientes de ver a la chica que tienen al lado o que paso por detrás y vieron por el espejo.
Espero que tengan en cuenta esta serie de explicaciones o recomendaciones para asi evitar el día de mañana una posible lesión que los aleje del entrenamiento por varios días o meses.
Lesiones más frecuentes
Todas las personas tienen tejidos susceptibles de lesionarse por debilidad intrínseca o factores biomecánicos. Por ejemplo, los Pacientes con lordosis lumbar exagerada tienen un riesgo elevado de padecer dolor lumbar cuando manejan un bate de béisbol, y los Pacientes con pronación excesiva de los pies pueden presentar dolor en la rodilla cuando corren distancias largas. Sin corrección, el riesgo de lesión crónica es elevado porque en todos los deportes se producen movimientos específicos repetitivos. El dolor suele desaparecer cuando se abandona la actividad, pero reaparece cada vez que se reanuda.
Uso excesivo. La causa más frecuente de lesión muscular o articular es el uso excesivo (sobrecarga). Si se continúa con el ejercicio cuando aparece el dolor se puede empeorar la lesión. El uso excesivo puede deberse a no respetar el descanso de al menos 48 h tras un ejercicio intenso, independientemente del grado de preparación.
Cada vez que se someten a esfuerzo los músculos, algunas fibras se lesionan y otras usan el glucógeno disponible. Debido a que sólo las fibras no lesionadas o aquellas que conservan una función glucolítica adecuada funcionan bien, el ejercicio intenso solicita el mismo esfuerzo para menos fibras, aumentando la probabilidad de lesión. Las fibras tardan 48 h en recuperarse y aún más para reponer el glucógeno. Los deportistas que trabajan a diario deben someter a esfuerzo diferentes regiones del cuerpo.
La mayoría de los métodos de entrenamiento recogen el principio de difícil-fácil, es decir, ejercicio intenso un día (correr a un ritmo de unos
Factores biomecánicos. Los músculos, tendones y ligamentos se pueden lesionar cuando están débiles para el ejercicio (se pueden fortalecer mediante ejercicios de resistencia, con pesos progresivos). Los huesos se pueden debilitar por osteoporosis. Las articulaciones se lesionan con más frecuencia cuando los músculos y ligamentos que las estabilizan se encuentran débiles.
Las anomalías estructurales pueden ejercer una sobrecarga irregular en determinadas regiones corporales (p. ej., dismetría). La carrera en pistas con bancada o terrenos con desnivel requiere un mayor esfuerzo de la cadera de la pierna que golpea contra el suelo, aumentando el riesgo de dolor o lesión en esta zona.
El factor biomecánico que produce con más frecuencia lesiones en el pie, pierna o cadera es la pronación excesiva (giro del pie después de contactar con el suelo) durante la carrera. Después de la pronación, el pie gira hacia la cara plantar lateral (supinación), después se eleva sobre los dedos antes de despegar del suelo y desplazar el peso hacia el otro pie. La pronación ayuda a prevenir las lesiones distribuyendo la fuerza del impacto contra el suelo. La pronación excesiva puede producir lesiones por un giro medial excesivo de la zona inferior de la pierna, provocando dolor en pie, pierna, cadera y rodilla. Los tobillos son tan flexibles que, durante la deambulación o carrera, los arcos tocan el suelo haciendo que éste parezca poco profundo o ausente.
El pie cavo tiene un arco muy elevado. Mucha gente que parece tener un pie cavo tiene en realidad un arco normal con un tobillo rígido, por lo que la pronación es muy escasa. Estos pies absorben mal los impactos, por lo que aumenta el riesgo de fractura por sobrecarga en los huesos del pie y la pierna.
Diagnostico
Después de una anamnesis y exploración física adecuada (p. ej., inicio agudo o subagudo, cambios en el entrenamiento, equipamiento, superficie) se debe considerar la posibilidad de remitir al Paciente a un especialista para realizar las pruebas complementarias oportunas (p. ej., radiografía simple, gammagrafía ósea, radiografías de esfuerzo bajo anestesia general, TC, RM, artroscopia, electromiografía, pruebas fisiológicas asistidas por ordenador).
Prevención
El calentamiento implica ejercitar los músculos de forma relajada durante unos minutos antes de un esfuerzo intenso. Unos pocos minutos de ejercicio pueden elevar la temperatura muscular hasta los
El estiramiento no previene la lesión, pero puede mejorar el rendimiento, elongando los músculos para que puedan desarrollar un esfuerzo mayor. El estiramiento se debe realizar tras el calentamiento u otro ejercicio. Para evitar una lesión directa, los deportistas nunca hacen un estiramiento superior al que pueden mantener durante 10 seg.
El enfriamiento (descenso progresivo hasta detener el ejercicio) puede prevenir el mareo y el síncope. En una persona que hace ejercicio intenso y se detiene bruscamente, la sangre se puede quedar estancada en las venas dilatadas, produciendo mareo y síncope. El enfriamiento mantiene el aumento de la circulación y ayuda a eliminar el ácido láctico del torrente circulatorio. No previene el dolor muscular del día siguiente (agujetas), que está producido por lesiones de las fibras musculares.
Tratamiento
En primer lugar se recomienda el tratamiento agudo de la lesión mediante control del dolor y reposo de la parte lesionada (p.ej., uso de férula).
RHCE. El tratamiento inicial para la mayoría de las lesiones deportivas es RHCE (reposo, hielo, compresión y elevación). El reposo debe comenzar inmediatamente para reducir al mínimo la hemorragia, la lesión y la tumefacción. El hielo limita la inflamación y reduce el dolor. La compresión y la elevación reducen el edema.
La parte lesionada debe estar elevada. Sobre la parte lesionada se debe colocar una bolsa de frío o llena de hielo picado (que se adapta mejor) o en cubitos envuelta en una toalla. Se aplica un vendaje elástico sobre la bolsa de frío y alrededor de la parte lesionada sin comprometer el flujo sanguíneo. Después de 10 min se retira la bolsa y el vendaje, pero se mantiene elevada la zona lesionada. Se alternan 10 min con frío y sin éste durante
Puede existir una vasodilatación refleja después de
Inyecciones locales de corticoides. Las inyecciones de corticoides periarticulares o intraarticulares pueden aliviar el dolor y reducir la inflamación y son un complemento útil a los analgésicos y el reposo. Sin embargo, también inhiben la función de los fibroblastos y el depósito de colágeno, por lo que pueden retrasar la cicatrización. Las inyecciones de corticoides reducen de forma significativa la vascularización del tendón, que puede producir necrosis, aumentando el riesgo de rotura. La inyección se debe hacer en la proximidad pero no en el espesor del tendón. Los tendones de carga que han sido infiltrados son más débiles que los no infiltrados durante unos 15 meses. Las inyecciones intraarticulares repetidas pueden hacer que el cartílago pierda su aspecto hialino y se vuelva blando y con fibrilación. Las inyecciones esporádicas pueden evitarlo.
Deportes alternativos. El Paciente debe evitar la actividad o el deporte hasta que se produzca la curación. Se debe recomendar un deporte diferente que no sobrecargue la zona lesionada ni produzca dolor (v. tabla 1). Este tipo de ejercicio ayuda a mantener la forma física. Cada semana de reposo suele precisar 2 semana o más de ejercicio para recuperar el nivel previo. El Paciente lesionado debe recuperar la flexibilidad, resistencia y potencia antes de volver de lleno a la actividad deportiva.
TABLA 1. DEPORTES ALTERNATIVOS TRAS UNA LESION
| Zona lesionada | Deportes alternativos |
| Pierna y pie | Bicicleta, natación, esquí, remo, patinaje sobre ruedas o hielo (en ocasiones) |
| Muslo | Marcha en cinta o sobre trampolín, natación, remo (en ocasiones) |
| Región lumbar | Bicicleta , natación |
| Hombro y brazo | Carrera patinaje sobre ruedas o hielo, esquí (en ocasiones |
Ortosis. La pronación excesiva se trata con frecuencia mediante ortosis (plantillas). Pueden ser flexibles, semirrígidas o rígidas y se pueden extender en dirección proximal a la cabeza de los metatarsianos o proximal o más allá de los dedos. La mayoría de las plantillas para corredores son semirrígidas y se extienden hasta un punto proximal a los dedos. Las buenas zapatillas para correr deben tener un contrafuerte de talón rígido para controlar el retropié, una montura para evitar que el pie se deslice medialmente sobre la ortosis con pronación excesiva y un reborde almohadillado para evitar que el tobillo gire excesivamente hacia adentro. También deben dejar espacio para la plantilla, que suele reducir un número la anchura del calzado.
1. FRACTURA DEL METATARSIANO POR SOBRECARGA
Los corredores se elevan sobre los dedos (despegue), ejerciendo una presión excesiva sobre la cabeza de los metatarsianos, especialmente los dos primeros. El segundo, tercero y cuarto son susceptibles a la fractura porque sus diáfisis son muy delgadas. Los factores de riesgo son el pie cavo, los zapatos que absorben mal los impactos y la osteoporosis.
Síntomas, signos y diagnóstico
Los Pacientes suelen presentarse con dolor en el antepié, tras un esfuerzo intenso o prolongado, que desaparece a los pocos segundos de dejar el ejercicio. Al volver al ejercicio el inicio del dolor es cada vez más temprano, y puede llegar a ser tan intenso que impide el ejercicio y persiste incluso después de que el Paciente esté en reposo en cama. La palpación del área tumefacta produce dolor. La radiografía no permite diagnosticar la fractura hasta que se forma el callo, de
Tratamiento
El tratamiento consiste en evitar la carrera, usar el calzado apropiado para absorber los impactos y, tras la consolidación, realizar la carrera sobre hierba u otras superficies blandas. No suele ser necesaria la inmovilización con escayola, aunque cuando se utiliza se debe mantener durante
2. SÍNDROME COMPARTIMENTAL POR EJERCICIO ANTEROLATERAL
Los músculos del compartimiento anterior (tibial anterior, extensor largo del dedo gordo, extensor largo de los dedos) mantienen elevado el antepié durante el descenso del pie y se contraen excéntricamente una vez que el talón contacta con el suelo. Los músculos sóleo y gemelos, más voluminosos, tiran del pie hacia abajo. La tremenda tensión generada por la contracción excéntrica puede lesionar los músculos del compartimiento anterior.
Síntomas, signos y diagnóstico
El dolor en los músculos del compartimiento anterior comienza inmediatamente después de que el talón golpea contra el suelo durante la carrera. Si se sigue corriendo, el dolor se hace constante. Con el tiempo se produce hipersensibilidad en un punto sobre el compartimiento muscular anterior. El diagnóstico se basa en los síntomas y signos clínicos.
Tratamiento
El tratamiento incluye el reposo deportivo, estiramiento de los músculos de la pantorrilla y fortalecimiento de los músculos del compartimiento anterior después de su curación, realizando el ejercicio del asa de cubo a días alternos, por ejemplo (v. tabla 2).
TABLA 2. EJERCICIO DE ASA DE CUBO
| 1. Enrolle una toalla alrededor del asa de un cubo de agua vacío. |
POSTEROMEDIAL
Los músculos del compartimiento posteromedial supinan el antepié y elevan y evierten el talón inmediatamente antes del despegue del pie. El aumento de la tracción sobre estos músculos se produce por una pronación excesiva y por correr en pistas con bancada o terrenos con desnivel (exacerbado por usar calzado que no limita la pronación de manera adecuada). La pronación excesiva hace que el arco caiga por debajo de lo normal, aumentando la fuerza necesaria para elevarlo durante la supinación.
Se produce una tendinitis en los músculos del compartimiento posterior profundo (flexor largo del dedo gordo, flexor largo de los dedos, tibial posterior). Al continuar la carrera, el dolor puede progresar hacia los músculos. La tracción sobre el tibial posterior puede separar el músculo de su origen óseo, produciendo hemorragia subperióstica y periostitis. Con la tracción continuada se puede producir una avulsión parcial de la tibia.
Síntomas, signos y diagnóstico
El dolor suele comenzar en los músculos del compartimiento posteromedial, de
Tratamiento
Se debe interrumpir la carrera para evitar el dolor. El uso de calzado con contrafuerte de talón rígido y soporte especial para el arco para limitar la pronación, evitar la carrera en pistas con bancada y terrenos con desnivel y el fortalecimiento de los músculos posteromediales lesionados por ejercicios de elevación de los dedos y movimientos de pronación (v. tabla 3) pueden ser muy útiles.
TABLA 3. ELEVACION DE DEDOS Y GIROS LATERALES
| Elevación de los dedos |
Si los músculos flexor largo de los dedos y tibial posterior sufren avulsión de sus inserciones en la cara posterior de la tibia, el tratamiento puede consistir en evitar la carrera durante un tiempo prolongado. Los difosfonatos o el nebulizador nasal de calcitonina de salmón durante
(V. también Tendinitis y tenosinovitis)
El músculo poplíteo se origina en la cara lateral del cóndilo femoral lateral y se inserta en el área triangular de la cara dorsal de la tibia. Limita el desplazamiento anterior del fémur junto con el ligamento cruzado anterior. La carrera en descenso de pendientes y la pronación excesiva tienden a aumentar el desplazamiento femoral anterior y la tensión sobre el tendón poplíteo.
Síntomas, signos y diagnóstico
La sensibilidad del tendón poplíteo se acentúa por el descenso de pendientes. El diagnóstico requiere que el Paciente se siente con la cara lateral del talón de la extremidad afectada descansando sobre la rodilla de la otra pierna: se palpa una zona sensible inmediatamente anterior al ligamento colateral peroneo.
Tratamiento
El Paciente debe usar una cuña varizante en el calzado (cuña de forma triangular que se coloca en la mitad medial del espacio entre el talón y el cuerpo del calzado) o una ortosis para limitar la pronación. Se debe evitar el ejercicio en carrera hasta que se pueda realizar sin dolor, evitando el descenso de pendientes durante algunas semanas más.
(V. también Tendinitis y tenosinovitis, y Bursitis posterior al tendón de Aquiles.)
Durante la carrera los músculos de la pantorrilla bajan el antepié contra el suelo después del apoyo del talón y elevan el talón durante la fase de despegue. La tendinitis del tendón de Aquiles se produce por fuerzas repetitivas que causan inflamación del tendón.
Durante la carrera en descenso de pendientes el antepié apoya contra el suelo con más fuerza que en terreno llano porque cae más y tiene más distancia para acelerar. Durante la carrera en pendiente ascendente el talón está mucho más bajo que el antepié, por lo que los músculos de la pantorrilla ejercen más fuerza para elevar el talón antes de la fase de despegue.
Un contrafuerte de talón blando permite un movimiento excesivo del talón en el interior del calzado. El retropié es menos estable y el tendón de Aquiles tiene que traccionar de una inserción oscilante, ejerciendo una tensión no uniforme sobre el tendón y aumentando la probabilidad de rotura. El calzado con suela rígida que no se flexiona inmediatamente por detrás de la primera articulación metatarsofalángica produce una presión excesiva sobre el tendón de Aquiles antes del despegue. Los factores biomecánicos son una pronación excesiva, apoyo del talón demasiado posterior, genu varo (rodillas arqueadas), musculatura isquiotibial y de la pantorrilla tensa, pie cavo, tendón de Aquiles poco extensible y deformidad en varo del talón.
Síntomas y signos
El tendón de Aquiles no tiene una vaina sinovial verdadera, pero está rodeado por un paratendón (tejido areolar graso que separa el tendón de su vaina). El dolor inicial de la tendinitis del tendón de Aquiles está producido por afectación del paratendón más que del propio tendón. El dolor es más intenso cuando el Paciente se levanta por la mañana y suele mejorar con la deambulación continuada, ya que el tendón se desplaza con más libertad dentro del paratendón. De forma similar el dolor aumenta al iniciar el ejercicio y suele mejorar al progresar éste. El tendón de Aquiles es doloroso cuando se comprime entre los dedos.
Si se ignora el dolor y se continúa corriendo, la inflamación se propaga al tendón, que puede sufrir degeneración mucoide y fibrosis. En este caso el dolor en el tendón es constante y empeora con los movimientos.
Tratamiento
El deportista debe dejar de correr. Se puede reducir la tensión sobre el tendón colocando una cuña elevadora en el calzado, mediante estiramiento de los isquiotibiales tan pronto como esta maniobra no produzca dolor y con el uso de calzado con suela flexible que se doble con facilidad inmediatamente detrás de la primera articulación metatarsofalángica. El control del retropié puede mejorar por la inserción de ortosis en el calzado con contrafuerte de talón rígido y fuerte. El tendón de Aquiles se puede fortalecer realizando elevaciones sobre los dedos si esta maniobra no produce dolor (v. tabla 3). El Paciente debe evitar la carrera rápida con ascenso y descenso de pendientes hasta que el tendón haya curado.
(Rodilla de corredor)
El dolor femororrotuliano está producido por una rótula alta (una rótula en posición elevada de origen congénito), plicas (bandas fibrosas insertadas en la tensión del vasto lateral, tracto iliotibial y retináculo lateral, debilidad del músculo rótula), isquiotibiales poco flexibles, tendón de Aquiles poco distensible, vasto medial y ángulo Q (formado entre el tendón rotuliano y el eje mayor del muslo) superior a 15º.
Durante la pronación, la zona inferior de la pierna gira en dirección medial, mientras que el cuádriceps tracciona de la rótula lateralmente y el vasto medial lo hace en dirección medial.
La causa tratable más frecuente es una combinación de pronación excesiva y tracción lateral exagerada de la rótula, que hace que la rótula roce contra el cóndilo lateral del fémur (v. fig.).
Síntomas, signos y diagnóstico
El dolor suele ser anteromedial y anterolateral a la rótula y por detrás de ella. Suele aparecer cuando el Paciente corre descendiendo una pendiente, pero acaba por aparecer durante la carrera en cualquier tipo de superficie e incluso cuando el Paciente no corre (como al bajar escaleras).
Cuando la rótula mira hacia arriba con el Paciente sentado y las rodillas flexionadas a 90º, se puede suponer que existe una rótula alta.
Tratamiento
Se debe interrumpir el ejercicio en carrera hasta que se pueda realizar sin dolor. Se permite montar en bicicleta si esto no produce dolor. Puede ser útil hacer ejercicios de estiramiento de los isquiotibiales y cuádriceps, empleando soportes de arco (si el dolor continúa puede ser necesaria una ortosis a medida), así como ejercicios para fortalecer el vasto medial (v. tabla 4).
6. DISTENSIÓN EN
(Desgarro de isquiotibiales)
El músculo cuádriceps flexiona la cadera y extiende la rodilla durante la carrera y el salto. La contracción simultánea del cuádriceps y los isquiotibiales puede producir una distensión muscular femoral posterior si los isquiotibiales tienen una potencia menor del 60% de la del cuádriceps.
Síntomas, signos y diagnóstico
La distensión muscular femoral posterior suele presentarse como un dolor agudo en la cara posterior del muslo cuando los músculos se contraen de manera brusca y violenta (p. ej., cuando un velocista despega de los tacos de salida o un saltador de altura despega de la pista). Cuando se comprimen los músculos de la región posterior del muslo, el Paciente presenta dolor que no se extiende por debajo de la rodilla. El dolor ciático no suele producir sensibilidad localizada y suele irradiarse por debajo de la rodilla. El dolor femoral posterior profundo puede estar producido por fracturas por sobrecarga del fémur y con frecuencia sólo puede diagnosticarse mediante gammagrafía ósea.
Tratamiento
Se recomienda reposo, hielo, compresión y elevación durante la fase aguda. También puede ser útil la reafirmación, evitar la carrera y el salto y el fortalecer los músculos isquiotibiales lesionados después de iniciada la fase de curación (v. tabla 4).
TABLA 4. EJERCICIOS PARA FORTALECER LOS MUSCULOS ISQUIOTIBIALES
| Para fortalecer los isquiotibiales, espacialmente en la zona superior (Tras una rotura fibrilar alta): face="Arial, Helvetica" Acople |
El dolor ciático puede estar producido por compresión del nervio ciático por el músculo piriforme (piramidal). El músculo piriforme se extiende desde la superficie pélvica del sacro al borde superior del trocánter mayor femoral y, durante la carrera o la sedestación, puede comprimir el nervio ciático en la zona donde el nervio sale bajo el piriforme para colocarse sobre los músculos gemelos y obturador interno.
Síntomas y signos
El dolor crónico punzante, quemante o con entumecimiento nace en la nalga, pero se puede irradiar siguiendo el trayecto del nervio ciático hacia abajo por toda la cara posterior del muslo y la tibia y por la cara anterior de la tibia. El dolor suele ser crónico y empeora cuando se presiona el piriforme contra el nervio ciático (p. ej., mientras se está sentado en el inodoro, el asiento del coche o un sillín de bicicleta estrecho, o durante la carrera). A diferencia del dolor piriforme, la compresión del nervio ciático por material discal suele acompañarse de dolor lumbar, en especial durante la extensión lumbar.
Diagnóstico
Es esencial una exploración física meticulosa para realizar el diagnóstico. La maniobra de Freiberg (rotación medial forzada del muslo extendido) pone en tensión el músculo piriforme, produciendo dolor. La maniobra de Pace (abducción de la extremidad afectada) despierta el dolor en el Paciente sentado. Para la maniobra de Beatty, el Paciente yace en una camilla sobre el lado no afectado. Se coloca la pierna afectada por detrás de la no afectada con la rodilla flexionada sobre la camilla. Al elevar la pierna unos centímetros separándola de la camilla se produce dolor en la nalga. Para la prueba de Mirkin, el Paciente debe estar en bipedestación, manteniendo las rodillas rectas e inclinándose lentamente hacia el suelo. El explorador debe presionar sobre la nalga en el lugar donde el nervio ciático cruza al músculo piriforme, produciendo dolor que comienza en el punto de contacto y se extiende hacia abajo por la cara dorsal del muslo. También se puede producir dolor durante la exploración pélvica o rectal.
Tratamiento
El Paciente debe dejar de correr, montar en bicicleta o realizar cualquier actividad que produzca el dolor. Un Paciente cuyo dolor empeora al estar sentado debe levantarse de inmediato o, si es incapaz, debe cambiar de postura para elevar el área dolorosa del asiento. Los ejercicios de estiramiento, aunque se recomiendan con frecuencia, son beneficiosos en pocas ocasiones, y cualquier movimiento que eleve la rodilla contra resistencia suele empeorar los síntomas. La inyección de corticoides en la región donde el músculo piriforme cruza el nervio ciático suele producir mejoría, presumiblemente por reducción de la grasa que rodea el músculo, reduciendo la probabilidad de compresión del nervio.
(Dorsalgia del levantador de pesas)
Cualquier fuerza de intensidad suficiente puede producir un desgarro en los músculos y tendones de la zona lumbar. Esto se produce con frecuencia en los deportes que requieren empujar o traccionar contra resistencia elevada (p. ej., levantamiento de pesas, fútbol americano) o un giro brusco de la espalda (p. ej., baloncesto, béisbol, golf).
TABLA 5. EJERCICIOS LUMBARES
| Inclinación pélvica (para corregir la lordosis lumbar) face="Arial, Helvetica" |
Los factores de riesgo incluyen una lordosis lumbar acentuada, una pelvis inclinada hacia adelante, unos músculos paravertebrales débiles y poco distensibles, unos isquiotibiales poco distensibles, una musculatura abdominal débil y una estructura lumbar intrínsecamente débil (p. ej., artritis, espondilolisis, espondilolistesis, rotura discal, estenosis vertebral, tumor, epifisitis de Scheuermann).
Síntomas, signos y diagnóstico
Durante el giro, al empujar o al traccionar el Paciente experimenta dolor lumbar brusco. Al principio se puede continuar con el ejercicio, pero después de
En la exploración física puede existir dolor localizado o espasmo e hipersensibilidad difusa en la región lumbar, agravados por cualquier movimiento, especialmente por la flexión hacia adelante. El dolor localizado en la columna lumbar, asociado con aumento importante del mismo en extensión, debe hacer que se sospeche la presencia de espondilolistesis (fractura de la porción interarticular).
Tratamiento
El Paciente debe tratarse mediante reposo, hielo y compresión lo más pronto posible. El tratamiento del Paciente debe consistir en reposo, hielo y compresión (la elevación no es posible en lesiones del tronco). Una vez que comienza la curación, la mayoría de los Pacientes se benefician de los ejercicios de fortalecimiento de los músculos abdominales y de estiramiento y fortalecimiento de los músculos paravertebrales para recuperar la flexibilidad.
La lordosis lumbar exagerada aumenta la tensión sobre los músculos y ligamentos que estabilizan la columna. El grado de afectación viene determinado por la inclinación de la pelvis. Los ejercicios que producen inclinación hacia atrás de la parte superior de la pelvis reducen la lordosis lumbar. Así, se deben acortar los músculos rectos del abdomen por medio de ejercicios contra resistencia y elongar los músculos isquiotibiales y cuádriceps mediante ejercicios de estiramiento. El tratamiento a largo plazo consiste en la realización de ejercicios lumbares (v. tabla 5).
(Codo de tenista)
Etiología
Este síndrome por sobrecarga está producido por una tensión mantenida sobre los músculos de la presión (extensor radial del carpo corto y largo) y los músculos supinadores (supinador largo y corto) del antebrazo, que se originan en el epicóndilo lateral del húmero. El dolor comienza en los tendones extensores cuando se extiende la muñeca contra resistencia (p. ej., al usar un destornillador). Si el esfuerzo se mantiene, los músculos y tendones duelen incluso en reposo, y se produce una hemorragia subperióstica, periostitis, calcificación y formación de osteofitos en el epicóndilo lateral.
Tratamiento
El tratamiento consiste en reposo, hielo, estiramiento, fortalecimiento y reducción de la intensidad del deporte para permitir un cambio adaptativo. Se debe evitar cualquier actividad que produzca dolor al extender o pronar la muñeca. Al iniciarse la curación se pueden realizar ejercicios para fortalecer los extensores de la muñeca (v. tabla 6). También se recomiendan en la mayoría de los casos ejercicios para fortalecer los flexores y pronadores de la muñeca (v. tabla 7).
TABLA 6. EJERCICIOS PARA FORTALECER LOS EXTENSORES DE
| 1. Sentado en una silla cerca de una mesa. |
10. EPICONDILITIS MEDIAL
(Codo de jugador de golf, codo de jugador de baloncesto, codo de portador de maletas)
La flexión y pronación forzada de la muñeca puede lesionar los tendones que se insertan en el epicóndilo medial. Este tipo de fuerza se produce durante el servicio de tenis con mucho efecto (con raqueta pesada, bolas pesadas, empuñadura infradimensionada o servicio con efecto o mucha tensión del cordaje, junto con debilidad de los músculos de hombro y mano), lanzamiento en béisbol, lanzamiento de jabalina o al llevar una maleta muy pesada. Si el Paciente continúa forzando los flexores de la muñeca, el tendón se puede separar del hueso, produciendo una hemorragia subperióstica, periostitis, formación de osteofitos y desgarro del ligamento colateral medial.
TABLA 7. EJERCICIOS PARA FORTALECER LOS FLEXORES PRONADORES DE
| 1. Sentado en una silla cerca de una mesa. |
Síntomas, signos y diagnóstico
El Paciente refiere dolor en los tendones flexores y pronadores (que se originan en el epicóndilo medial) y en el epicóndilo medial cuando se flexiona o prona la muñeca contra resistencia o al comprimir una pelota de goma dura.
Para confirmar el diagnóstico el explorador hace sentar al Paciente en una silla con el antebrazo apoyado sobre la mesa. Se supina la mano, y el Paciente intenta levantar la mano flexionando la muñeca mientras que el explorador hace resistencia en sentido contrario. Se produce dolor en el epicóndilo medial y en los tendones flexores y pronadores.
Tratamiento
El Paciente debe evitar cualquier actividad que produzca dolor al flexionar o pronar la muñeca. Se le debe enseñar al Paciente a golpear la bola aplicando más fuerza en el hombro y realizando ejercicios para fortalecer los flexores y pronadores de la muñeca (v. tabla 7). También se deben realizar ejercicios para fortalecer los extensores de la muñeca (v. tabla 6). En los casos en los que el dolor no mejora está indicado el tratamiento quirúrgico, que suele conseguir buenos resultados.
11. TENDINITIS DEL MANGUITO DE LOS ROTADORES
(Hombro de nadador, hombro de tenista, hombro de lanzador, síndrome de pinzamiento subacromial)
El manguito de los rotadores (supraespinoso, infraespinoso, subescapular y redondo menor) mantiene la cabeza humeral en la fosa glenoidea de la escápula. La rotura e inflamación de estos tendones suele producirse en los deportes que requieren movimientos repetitivos del brazo por encima de la cabeza (p. ej., béisbol, natación a estilo libre, espalda y mariposa, levantamiento de pesas y deportes de raqueta). La elevación hacia adelante hace que la cabeza humeral, con el hombro en flexión anterógrada, choque contra el acromión y el ligamento coracoacromial, que rozan contra el tendón del supraespinoso. La irritación crónica puede producir bursitis subacromial, inflamación y erosiones de los tendones. Una fuerza excesiva aguda puede producir una rotura en el manguito rotador. Si se continúa con el ejercicio a pesar del dolor, la lesión progresa a una periostitis y a la avulsión de los tendones de sus inser ciones en las tuberosidades del húmero.
TABLA 8. EJERCICIOS PARA FORTALECER LOS HOMBROS
| Tracciones laterales hacia abajo |
Síntomas, signos y diagnóstico
El dolor se produce inicialmente sólo durante la práctica del deporte que requiere la elevación del brazo por encima de la cabeza con flexión hacia adelante. Más tarde, el dolor puede producirse al mover el brazo hacia adelante, como al estrechar la mano de alguien. Habitualmente el dolor se produce al empujar objetos, sin dolor al traccionar de éstos.
Para palpar el manguito de los rotadores se debe abducir el brazo hacia atrás separándolo del cuerpo en rotación medial con el codo extendido. El Paciente refiere dolor sobre los tendones, especialmente cuando se eleva el brazo por encima del hombro, pero no cuando el brazo se mantiene pegado al cuerpo. La aducción del brazo por delante del tórax produce un dolor intenso. La abducción humeral es débil, debido por lo general a atrofia del deltoides por desuso.
Tratamiento
Los tendones lesionados deben permanecer en reposo y se deben fortalecer los músculos del hombro no afectados (v. tabla 8). El Paciente debe evitar los movimientos de empujar y realizar movimientos de tracción siempre que no produzcan dolor.
Puede ser necesaria la cirugía si la lesión es grave, si existe una rotura completa del manguito de los rotadores o si no se produce la curación en 6 meses.
12. ESGUINCES DE TOBILLO
El tobillo está estabilizado lateralmente por el ligamento peroneoastragalino anterior (LPAA), el ligamento peroneocalcáneo (LPC) y el ligamento peroneoastragalino posterior (LPAP). En el esguince de tobillo el primero en romperse por lo general es el LPAA y después el LPC. Si el LPAA está roto, se debe explorar la posible rotura concomitante del LPC: en el 64% de los casos se lesiona sólo el LPAA, mientras que en el 17% también lo hace el LPC. El LPAP se rompe en raras ocasiones.
Las personas con laxitud ligamentosa que tienen una inversión subastragalina exagerada suelen ser propensas a las lesiones por inversión. La debilidad de los tendones peroneos es un factor predisponente, presente en ocasiones, que puede deberse a patología del disco intervertebral lumbar. El antepié valgo, en el que el antepié tiende a la eversión durante el ciclo de la marcha provocando que la articulación subastragalina lo compense mediante inversión, puede predisponer al esguince de tobillo. Algunas personas presentan una tendencia heredada a desarrollar articulaciones subastragalinas con inversión (varo subastragalino).
Síntomas, signos y diagnóstico
Se examinan la estructura y función del pie para detectar factores predisponentes. La simple palpación de la cara lateral del tobillo determina la localización de la lesión ligamentosa. El esguince de tobillo se puede clasificar clínicamente dependiendo de los síntomas de afectación del tejido blando (v. tabla 9). El signo del cajón es útil para detectar la rotura del LPAA. Cuando el LPAA está roto es posible el desplazamiento anterior del astrágalo. El paciente se sienta en el lateral de una mesa con las piernas colgando. Con la mano izquierda del explorador colocada frente a la pierna del paciente, la mano derecha del explorador sujeta el talón del paciente y trata de desplazar el astrágalo en dirección anterior.
Las radiografías de esfuerzo del tobillo pueden contribuir a determinar la extensión de la lesión ligamentosa. Se deben hacer radiografías anteroposteriores (con 15º de rotación medial) de la mortaja. Si la diferencia en la inclinación del astrágalo supera los 5º, se puede considerar que existe un deterioro funcional. Si la diferencia es mayor de 10º, los síntomas aumentan mucho y se produce un tobillo inestable con frecuencia.
La artrografía del tobillo ayuda a determinar la localización y extensión exactas de la lesión ligamentosa y está indicada sólo cuando se valora la corrección quirúrgica de un ligamento roto. Sin embargo, la técnica se debe practicar en los primeros días tras el traumatismo, porque el retraso produce resultados poco fiables.
TABLA 9. CLASIFICACION Y TRATAMIENTO DEL ESGUINCE DE TOBILLO
| Clasificación | Tipo de esguince | Síntomas y signos | Tratamiento |
| Grado 1. | Esguince mínimo o leve sin rotura ligamentosa. | Sensibilidad leve con tumefacción discreta. | Vendaje con cinta adhesiva elástica o esparadrapo; inmovilización con bota especial; elevación seguida de ejercicios suaves y deambulación |
| Grado 2. | Esguince moderado con rotura parcial o incompleta. | Tumefacción aparente, esquimosis y dificultad para caminar. | Inmovilización con bota de escayola por debajo de la rodilla para deambulación durante 3 semanas. |
| Grado 3. | Rotura ligamentosa completa. | Tumefacción hemorragia, inestabilidad del tobillo, incapacidad para andar. | Inmovilización con escayola o cirugía. |
Tratamiento
En estos pacientes está indicado el control profiláctico del desplazamiento del tobillo mediante ortosis. El esguince de tobillo se trata según su clasificación (v. tabla 9). La cirugía no suele estar indicada porque la extrema fragmentación del ligamento hace que la reparación sea muy difícil. Algunos cirujanos emplean la inmovilización con escayola para las roturas aisladas del LPAA, pero recomiendan la reparación quirúrgica cuando se rompe también el LPC.
Complicaciones
Cuerpo meniscoide. Es un nódulo pequeño que se encuentra en el LPAA. El atrapamiento entre el maléolo externo y el astrágalo de este ligamento capsular revestido de sinovial, causado por una lesión de grado 2 o 3, produce una sinovitis persistente y, con el tiempo, una tumefacción por fibrosis con induración permanente. La inmovilización tiene poco sentido. La infiltración con corticoides solubles e insolubles y un anestésico local entre el astrágalo y el maléolo externo suele producir una mejoría importante y duradera. La cirugía está indicada en muy pocas ocasiones.
Neuralgia del nervio cutáneo dorsal. Esta rama del nervio peroneo superficial cruza sobre el LPAA y suele lesionarse como consecuencia de un esguince por inversión. La percusión del nervio reproduce con frecuencia el signo de Tinel (v. más atrás). En ocasiones son efectivos los bloqueos nerviosos con anestésicos locales.
Tenosinovitis de los peroneos. La tumefacción crónica bajo el maléolo externo debida a tenosinovitis de los tendones peroneos está producida por eversión crónica de la articulación subastragalina durante la deambulación. En pocos casos, los tendones peroneos luxados por esguinces graves de repetición pueden presentar tumefacción e hipersensibilidad.
Algodistrofia (distrofia simpática refleja, atrofia refleja postraumática de Sudeck). Tumefacción dolorosa del pie asociada con osteoporosis difusa que puede deberse a un espasmo vascular secundario a esguince de tobillo. El edema se debe diferenciar del producido por la lesión ligamentosa. De modo característico, el dolor parece desproporcionado para los hallazgos clínicos. Es característica la presencia de múltiples puntos gatillo de dolor que se desplazan de un sitio a otro y de cambios en la humedad o color de la piel.
Síndrome del seno del tarso. La patogenia del dolor persistente en el seno del tarso tras esguinces de tobillo sigue siendo incierta. Puede estar involucrada la rotura parcial del ligamento interóseo astragalocalcáneo o haz del ligamentocruzado inferior del tobillo. Dado que el seno del tarso suele ser sensible en condiciones normales, se deben explorar ambos tobillos. Debido a que el LPAA es sensible cerca del seno del tarso, los pacientes con dolor persistente sobre el LPAA suelen ser diagnosticados de manera errónea de dolor en el seno del tarso. El tratamiento consiste en la infiltración de 0,25 ml de acetónido de triamcinolona (40 mg/ml) con 1 ml de lidocaína al 2% en adrenalina 1:100.000 en el seno del tarso.
TRASTORNOS ASOCIADOS CON DOLOR EN TALÓN
El diagnóstico diferencial suele estar basado en la localización del dolor (v. tabla 10).
13. SÍNDROME DEL ESPOLÓN CALCÁNEO
Dolor en la cara plantar del calcáneo producido por la tracción de la fascia plantar sobre el periostio con presencia de espolón calcáneo en las radiografías o sin ella.
Los espolones son probablemente el resultado de tracción o estiramiento excesivos del periostio del calcáneo por la fascia plantar. El estiramiento puede producir dolor a lo largo del borde interno de la fascia plantar (fascitis plantar). El pie plano y la contractura del tendón de Aquiles pueden producir espolones calcáneos por el aumento de la tensión en la fascia plantar.
Síntomas, signos y diagnóstico
La región inferior del calcáneo tiende a ser dolorosa durante el inicio del desarrollo de un espolón, debido a la tracción de la fascia plantar sobre el periostio, incluso con signos radiográficos muy sutiles o sin ellos. Al aumentar de tamaño el espolón, suele mejorar el dolor, probablemente por los cambios adaptativos del pie. El espolón se puede hacer doloroso de forma súbita después de ser asintomático, con frecuencia tras un traumatismo local (p. ej., lesión deportiva, v. cap 62). En ocasiones se desarrolla una bolsa sinovial que se puede inflamar (bursitis calcánea inferior) produciendo aumento de temperatura en la planta del talón, con dolor pulsátil.
A la exploración, la presión firme con el pulgar aplicada sobre el centro del talón produce más dolor. El dolor provocado por una presión digital firme sobre todo el borde de la fascia con el tobillo en flexión dorsal confirma la presencia de fascitis plantar asociada.
Aunque la demostración de un espolón calcáneo en la radiografía confirma el diagnóstico, una radiografía negativa no puede descartarlo por completo. Pocas veces los espolones calcáneos aparecen mal definidos en las radiografías, mostrando la formación de hueso nuevo débil, que sugiere una artropatía seronegativa o HLA-B27 (p.ej., espondilitis anquilosante, síndrome de Reiter).
TABLA 10. TRASTORNOS ASOCIADOS CON DOLOR EN EL TALON SEGUN
| Localización del dolor | Trastornos asociados |
| Superficie plantar del talón. | Síndrome del espolón calcáneo (fascitis plantar). |
| Bordes medial y lateral del talón (en niños) | Epifisitis del calcáneo (enfermedad de Server). |
| Posterior al tendón de Aquiles. | Bursitis posterior al tendón de Aquiles (deformación de Haglund). |
| Anterior al tendón de Aquiles en el espacio retromaleolar. | Fractura de la tuberosidad posterolateral del astrágolo. |
| Inserción calcanea del tendón de Aquiles. | Neuralgia del nervio tibial posterior. |
Tratamiento
Los ejercicios de estiramiento de la pantorrilla y las férulas nocturnas suelen ser efectivas para eliminar o disminuir el dolor, por lo que son recomendables. El uso de cintas o vendajes adhesivos (similar al control con ortosis) alivia la tensión sobre la fascia plantar y reduce la tracción perióstica dolorosa. También se deben usar AINE por v.o. La infiltración con un anestésico local sin corticoide suele ser efectiva. Cuando existen signos y síntomas de inflamación (p. ej., calor leve, inflamación, antecedentes de dolor pulsátil [bursitis calcánea inferior]) está indicada una mezcla de corticoides solubles e insolubles. La infiltración se hace perpendicular al borde medial del talón, dirigiéndola hacia el punto gatillo.
EPIFISITIS DEL CALCÁNEO
(Enfermedad de Sever)
Fragmentación dolorosa del cartílago del talón que aparece en niños.
El calcáneo se desarrolla a partir de dos centros de osificación. Uno está presente en el nacimiento y el otro suele aparecer hacia los 8 años. Antes de la osificación completa (por lo general hacia los 16 años), los dos huesos o las fibras de la inserción tendinosa en las epífisis están conectados por cartílago. La tracción excesiva por actividades vigorosas fragmenta este cartílago en ocasiones.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico está basado en la localización típica del dolor a lo largo de los bordes del calcáneo (centros de crecimiento del talón), la edad del paciente y los antecedentes de práctica deportiva. En ocasiones existe calor y tumefacción local. Las radiografías no son útiles.
Las plantillas (taloneras) reducen la tracción del tendón de Aquiles sobre el talón. La inmovilización del pie con escayola suele ser efectiva. La comunicación con el paciente y sus padres debe ser adecuada, ya que los síntomas pueden persistir durante varios meses.
14. BURSITIS POSTERIOR AL TENDÓN DE AQUILES
(Deformidad de Haglund)
Inflamación de la bolsa situada sobre el tendón de Aquiles, provocada por cambios en la posición y función del talón.
La bursitis posterior del tendón de Aquiles aparece sobre todo en mujeres jóvenes, pero puede existir en hombres. El talón tiende a funcionar en posición de inversión durante el ciclo de la marcha, comprimiendo excesivamente los tejidos blandos entre la cara posterolateral del calcáneo y el contrafuerte del calzado (la zona rígida elevada que forma el talón del zapato). Esta zona del calcáneo se hace prominente, se puede palpar con facilidad y se confunde con frecuencia con una exostosis.
Síntomas y signos
En la fase inicial sólo se aprecia una pequeña área eritematosa, ligeramente indurada y sensible en la zona posterosuperior del talón. Los pacientes suelen colocar cinta adhesiva sobre la zona para reducir la presión del zapato. Cuando la bolsa inflamada aumenta de tamaño, se convierte en un bulto eritematoso y doloroso sobre el tendón. En ocasiones la tumefacción sobrepasa ambos lados del tendón, dependiendo del tipo de calzado. En los casos crónicos, la bolsa se hace fibrosa de forma permanente.
Tratamiento
Las almohadillas de silicona o fieltro elevan el talón, eliminando la presión por el calzado. Una ortosis para el zapato controla la movilidad anormal del talón. La dilatación del zapato o la abertura posterior del mismo pueden aliviar la inflamación en algunos casos. El uso de protectores alrededor de la bolsa permite reducir la presión en ocasiones. Los AINE por v.o. ofrecen alivio temporal. La infiltración de un corticoide soluble con un anestésico local reduce la inflamación. Se debe tener precaución cuando se infiltra cerca del tendón de Aquiles. Cuando el tratamiento conservador no consigue buenos resultados, puede estar indicada la extirpación quirúrgica de la región posteroexterna del calcáneo.
15. FRACTURA DE
Fractura debida a flexión plantar en la que se produce un impacto sobre la tuberosidad del astrágalo por el borde posteroinferior de la tibia.
La fractura de la tuberosidad posterolateral suele producirse por un salto brusco sobre el pie o los dedos (p. ej., en baloncesto o tenis) o por saltar hacia atrás desde una silla con fuerza. Las personas que caminan sobre los dedos tienen una elongación de la tuberosidad astragalina lateral (apófisis de Stieda) y parecen ser más propensos a esta lesión.
Síntomas, signos y diagnóstico
Es frecuente el dolor y la tumefacción por detrás del tobillo, con dificultad para descender pendientes o bajar escaleras. La tumefacción puede ser persistente, sin antecedente claro de traumatismo. Puede existir un aumento de temperatura discreto. La flexión plantar reproduce el dolor y la flexión dorsal del dedo gordo también. La radiografía del tobillo en proyección lateral confirma el diagnóstico. Las radiografías bilaterales permiten descartar que se trate de un os trigonum.
Tratamiento
Está indicada la inmovilización con escayola durante
16. BURSITIS ANTERIOR AL TENDÓN DE AQUILES
(Enfermedad de Albert)
Inflamación de la bolsa situada en posición anterior a la inserción del tendón de Aquiles en el calcáneo.
La bursitis anterior del tendón de Aquiles puede aparecer por traumatismo o artritis inflamatoria (p. ej., AR). Cualquier situación que aumente la tensión sobre el tendón o factores como un zapato rígido o con contrafuerte elevado pueden producirla.
Síntomas, signos y diagnóstico
Los síntomas de bursitis producidos por traumatismo tienen un comienzo rápido; los de la bursitis producida por enfermedad sistémica tienen un inicio gradual. Son frecuentes el dolor, la tumefacción, el aumento de temperatura en el espacio retrocalcáneo y la dificultad para caminar o calzarse el zapato. Al principio la inflamación se localiza anterior al tendón de Aquiles, pero con el tiempo se extiende en dirección medial y lateral. El calor y la tumefacción contiguos al tendón, con dolor localizado fundamentalmente en los tejidos blandos, diferencian este trastorno de la fractura de la tuberosidad posterolateral. Son necesarias las radiografías para descartar fracturas o cambios reumatoides erosivos en el calcáneo.
Tratamiento
El tratamiento se realiza mediante inyección en el interior de la bolsa de un corticoide soluble mezclado con anestésico local. Se debe tener cuidado para evitar infiltrar directamente el tendón de Aquiles. También se recomiendan las compresas calientes y el reposo.
17. NEURALGIA DEL NERVIO TIBIAL POSTERIOR
Término que se refiere normalmente al dolor que se extiende siguiendo el curso del nervio tibial posterior (neuralgia).
En el tobillo el nervio tibial posterior pasa a través de un canal osteofibroso bajo el retináculo flexor (ligamento lacinado) y se divide en los nervios plantares interno y externo. El síndrome del túnel tarsiano se refiere a la compresión del nervio en el interior de este canal, pero el término se ha aplicado de manera poco estricta a la neuralgia del nervio tibial posterior de diferentes causas. La sinovitis de los tendones flexores del tobillo producida por una función anormal del pie o artritis inflamatoria puede producir en ocasiones neuralgia por compresión del nervio tibial posterior, así como edema por estasis venosa (con menos frecuencia).
Síntomas, signos y diagnóstico
El dolor (en ocasiones quemante y con escozor) se localiza en el tobillo y alrededor del mismo y suele extenderse a los dedos. El dolor empeora durante la deambulación y mejora con el reposo. El dolor puede aparecer también durante la bipedestación o al utilizar determinados tipos de calzado.
La percusión o palpación del nervio tibial posterior bajo el maléolo interno en la zona de compresión o lesión suele producir un hormigueo distal (signo de Tinel). Las pruebas electrodiagnósticas pueden confirmar el diagnóstico y se deben realizar en todos los pacientes que se vayan a someter a cirugía del pie. Cuando existe tumefacción en la región del nervio, se debe intentar determinar su causa (p. ej., enfermedad reumática, flebitis, fractura).
Tratamiento
La inmovilización del pie en posición neutra o con inversión ligera o el uso de una ortosis para el calzado que mantenga el pie en posición de inversión reduce la tensión sobre el nervio. En los casos en los que no existe compresión osteofibrosa del nervio en el interior del canal, la infiltración local de corticoides insolubles con un anestésico localpuede ser efectiva. La cirugía de descompresión puede ser necesaria en los casos recalcitrantes.
TRASTORNOS ASOCIADOS CON METATARSALGIA
18. DOLOR DEL NERVIO INTERDIGITAL
Se puede producir una neuralgia o formar un neuroma en cualquier nervio interdigital. Los nervios interdigitales del pie pasan a través de los metatarsianos y bajo ellos, extendiéndose distalmente por el antepié para inervar los dedos. El tercer nervio interdigital plantar es una rama de los nervios plantar interno y externo, y suele ser asiento de neuromas (neuroma de Morton). La formación de un neuroma suele ser unilateral más que bilateral y es más frecuente en mujeres que en hombres.
Síntomas y signos
La neuralgia interdigital se caracteriza por el inicio súbito del dolor en el trayecto de uno o más nervios del pie irradiado hacia el antepié y los dedos. Esto se puede deber a pérdida de la almohadilla grasa que protege los nervios interdigitales del pie, a traumatismos repetidos de baja intensidad o a un calzado inadecuado. El neuroma interdigital supone un engrosamiento benigno progresivo con aumento de tamaño del perineuro de un nervio interdigital del pie (o con menos frecuencia de dos o más). En la fase inicial, los pacientes con neuroma refieren sólo un dolor leve o malestar en el antepié, con más frecuencia en la región situada sobre la cabeza del cuarto metatarsiano. En ocasiones se experimenta una sensación de quemazón o escozor. Los pacientes notan como si tuvieran una piedrecilla o bolita en el interior del antepié. Los síntomas suelen ser más pronunciados con determinados tipos de calz ado. Al avanzar la enfermedad, las sensaciones son más específicas, con quemazón constante que se irradia hacia la punta de los dedos. Los pacientes pueden necesitar quitarse los zapatos para seguir caminando.
Diagnóstico y tratamiento
La neuralgia o el neuroma interdigital se diagnostica mediante una anamnesis característica y la palpación plantar del espacio interdigital. La presión con el pulgar aplicada entre las cabezas del tercer y cuarto metatarsianos reproduce el dolor cuando existe un neuroma.
La neuralgia interdigital suele desaparecer rápidamente con calzados y plantillas adecuadas. La lidocaína suele mejorar la neuralgia simple. Por el contrario, la presencia de un neuroma puede precisar infiltraciones perineurales de corticoides de acción prolongada mezclados con anestésico. La inyección se hace formando un ángulo de 45° con el pie, en el espacio interdigital a nivel de la cara dorsal de las articulaciones metatarsofalángicas. Puede ser necesario repetir las infiltraciones dos o tres veces a intervalos de
19. DOLOR EN
Dolor que afecta a la articulación metatarsofalángica.
El dolor en la articulación metatarsofalángica es frecuente, siendo el resultado por lo general de la alteración en el alineamiento de las superficies articulares, con subluxación y atrapamiento capsular y sinovial y destrucción final del cartílago articular (enfermedad articular degenerativa). Estas subluxaciones se producen en pacientes con rigidez del antepié, deformidad de los dedos en martillo, pie cavo (arco elevado), eversión excesiva de la articulación subastragalina (desplazamiento de los tobillos hacia adentro [pronación]) y hallux valgus (juanete). Como consecuencia del acabalgamiento del dedo gordo, los pacientes con juanetes pueden desarrollar subluxaciones traumáticas y dolor en la segunda articulación metatarsofalángica. El dolor en las articulaciones metatarsofalángicas de los dedos pequeños puede estar causado también por artropatías sistémicas (p. ej., A R).
Síntomas, signos y diagnóstico
La ausencia de calor y tumefacción intensos sobre la articulación descarta por lo general una artropatía inflamatoria, pero es útil descartar la existencia de un trastorno reumático. Se debe diferenciar el dolor de origen articular de una neuralgia o neuroma de los nervios interdigitales por la ausencia de quemazón, hormigueo y escozor. La palpación y movilización de la articulación a lo largo de todo el arco de movilidad suele poner de manifiesto la presencia de sensibilidad en su cara plantar y dorsal, aunque los síntomas se limitan generalmente a la superficie plantar.
Tratamiento
En el pie cavo o los dedos en martillo la causa es aparente: debilidad del músculo tibial anterior, tensión en el tendón de Aquiles, enfermedad neurológica (p. ej., ataxia de Friedreich, enfermedad de Charcot-Marie-Tooth), o se puede deber a contracturas de los dedos tras ictus. Las ortosis redistribuyen y reducen la presión en las articulaciones afectadas. Dos o tres inyecciones semanales de anestésico local en el espacio interdigital doloroso pueden producir una mejoría duradera. Si existe inflamación asociada (sinovitis) el anestésico local se debe mezclar con un corticoide soluble o insoluble o una combinación de ambos. Las infiltraciones se deben realizar cada 2 meses. Cuando existe una eversión subastragalina excesiva o si se trata de un pie cavo, se debe usar una ortosis para controlar la movilidad anormal y reducir la presión plantar. Puede ser necesario el tratamiento quirúrgico si el conservador no cons igue beneficios.
20.HALLUX RIGIDUS
Artrosis de la primera articulación metatarsofalángica.
Este trastorno, extremadamente frecuente, suele ser resultado de variaciones en la posición del primer metatarsiano causadas por desplazamiento anormal de los tobillos (pronación), desviación lateral del dedo gordo (hallux valgus), flexión dorsal del primer metatarsiano (metatarsiano elevado) o aumento de longitud o desviación medial del primer metatarsiano, aunque en ocasiones puede existir un antecedente traumático.
Síntomas y signos
Inicialmente, el único hallazgo puede ser el dolor con la movilización y una tumefacción leve de la articulación debida a engrosamiento capsular. La articulación es sensible y el calzado agrava esta situación. Al empeorar el trastorno, el dolor aumenta, la formación de exostosis comienza a limitar la movilidad articular y el paciente deja de flexionar la articulación durante la deambulación. Aunque suele estar ausente, puede existir un aumento de temperatura al final de la evolución por irritación secundaria de la membrana sinovial.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico se establece por la demostración de una articulación metatarsofalángica del primer dedo aumentada de tamaño y con limitación de la movilidad, dolor a la palpación de la cápsula articular (en especial en su cara lateral) y aumento de la flexión dorsal de la falange distal. Las radiografías dorsoplantar y lateral pueden mostrar un estrechamiento articular y la presencia de osteofitos en la cabeza del metatarsiano. La anamnesis debe incluir preguntas sobre ataques de artritis aguda, como ocurre en la gota, porque la gota crónica puede producir dolor y aumento de tamaño de la primera articulación metatarsofalángica.
El tratamiento inicial consiste en ejercicios pasivos y tracción del dedo para aumentar la movilidad articular. Las infiltraciones periarticulares de un anestésico local reducen el dolor y el espasmo muscular, aumentando la movilidad. La inyección intraarticular de un corticoide insoluble junto a un anestésico local en el punto gatillo doloroso de la articulación también puede producir buenos resultados. La estabilización temprana del pie restaura una posición y función adecuadas del metatarsiano. En casos resistentes al tratamiento conservador puede ser aconsejable la limitación de la movilidad (p. ej., por ortosis o calzado especial) para reducir el dolor. Puede ser necesaria la cirugía para controlar el dolor y aumentar la movilidad.
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